Crónica de Viaje 2

 
MENÚ DE LA PÁGINA
(Haga click en las fechas para ir a esa sección de la Crónica de Viaje)
  Nicaragua de Regreso . . . 12 de junio a 19 de julio, 2004
  Masaya, Nicaragua . . . 1 de junio, 2004
  NICARAGUA . . . 16 de mayo al 6 de junio, 2004
  NICARAGUA . . . 28 de marzo al 13 de abril, 2004
  NICARAGUA . . . febrero 7 a febrero 28, 2004

Nicaragua de Regreso . . . 12 de junio a 19 de julio, 2004

Terminé el último viaje a Nicaragua el día 11 de junio, regresando tempranito en la mañana de Masaya a Rivas en un bus llamado “el expreso.”  El viaje fue único.  Como era en “el expreso” se suponía que no paraba entre Masaya y Rivas.  Bueno, prácticamente no paraba sino que hizo como 20 pausas o sea que nuevos pasajeros subían y bajaban sin que hiciera un alto total.  En estas ocasiones señoras muy bien arregladas saltaban al bus por la puerta de atrás con sus bolsas de cilantro y otros productos para vender.  Los que ya estabamos en el bus les ayudamos a subir mientras que el bus seguía en movimiento y subiendo su velocidad.  En mi caso, yo no tenía certeza de la localización de Rivas, pero empecé a ver una población que se me hizo conocida en el camino y pregunté a una señora a gritos si esa población era Rivas.  Ella  me gritó, “No,” sin embargo, una vez que el bus arrancó me di cuenta que ella pensó que yo le había preguntado si ella era de Rivas, y no era.  Grité al chofer que se parara o más bien que pausara.  El ayudante de atrás echó mi equipaje a la carretera pero el bus ya había arrancado antes que yo llegara a la puerta de atrás.  Desde allí vi al bus alejándose de mi equipaje sentado en medio de la carretera y le eché otro grito. Al fin, disminuyó su velocidad y bajé del bus mientras este seguía en movimiento.  Corrí por la carretera tratando de llegar a mi equipaje del cual ya había yo perdido vista.  Lo encontré muy seguro sentado en mero medio de la carretera.   

Apurándome, tomé un taxi a San Jorge para agarrar el ferry a Ometepe donde iba a enseñar a los pastores.  Mis aventuras no habían terminado para ese día.  El ferry no estaba disponible ya que había sido alquilado para una fiesta.  No tenía alternativa más que buscar un barquito que hace también la travesía.  He incluido una foto de este barco, el cual, conforme que va subiendo y bajando con las olas le hace a uno recordar a Pablo en su travesía hacia Roma y usar el mecanismo del descanso en la fe a menudo.  Para acabarla de moler, ese día el barquito estaba llevando cerveza para otra fiesta en la Isla de Ometepe.  Cargaron, cargaron, cargaron y seguían cargando cajas de cerveza.  Una vez en el agua, el cruce fue más interesante que lo normal.  Con el peso increíble, el barco hacia ruidos que parecía que se iba a quebrar en pedazos en cualquier momento pero siempre, cuando Dios tiene un plan para nuestra vida, uno llega a su destino.  Todos los obstáculos del día fueron entendibles cuando encontré un número de pastores hambrientos y listos para escuchar la Palabra.  Continuamos con nuestro estudio de la “Espiritualidad Como Absoluto.”  Como resultado de las clases con algunos de los pastores, me han invitado a presentar el mismo tema el día 24 de julio, en la reunión anual de los pastores de La Misión Centroamericana en la isla.  A medio día tuve el placer de descansar en el ferry de regreso a la tierra firme de San Jorge. 

Terminé el viaje y el día con broche de oro, enseñando “El Decreto Divino” en la casa Grillo. 

Una vez en Costa Rica, continué mi horario regular enseñando a aquellos que aman la verdad. Una nueva clase se abrió en Tibás en la casa Oviedo para los días miércoles. A mi salida de Costa Rica, el domingo, 11 de julio, estaba yo enseñando diez horas a la semana en seis clases.  Nada espectacular, solamente el continuo sembrar la Palabra de Dios en las almas, la mía y las de aquellos que son positivos a la Palabra. 

Como ya pueden ver, estoy de regreso en Nicaragua.  Pasé la mañana del lunes, 12 de julio, en la Isla de Ometepe, charlando con el pastor principal del grupo de la isla y su familia. Desde que llegué he estado enseñando cada día en la casa Grillo y también en el parque de Rivas.  El grupo inicial que enseñé en Nicaragua, el grupo de jóvenes, quiere enseñanza doctrinal en las noches, como a las 7 o 7:30.  Con su horario, les conviene más en la noche por lo cual, he estado y estaré enseñando diariamente entre las 5:45 y las 8:30 de la noche.  En la casa Grillo ya terminé la serie del Plan y Esencia de Dios y el lunes, 19 de julio empecé una serie sobre Los Dos Círculos (Posición en Cristo y Comunión Temporal).  En la clase de los jóvenes estoy haciendo instrucción militar en cuanto a la barrera entre Dios y el hombre.  He aprendido que si uno no entiende la barrera y su remover, o sea, lo que pasó en la cruz, no es posible entender la vida espiritual la cual proviene de esa obra única.   

Di la clase sobre la espiritualidad en la Isla de Ometepe, el viernes, 16 de julio.  El único pueblo que conocía en la isla es donde desembarca el ferry—Moyogalpa.  Después de la clase crucé la isla y pasé la noche en el pueblo de Altagracia (“High Grace”).  Por la mala condición del camino, nos tomó dos horas en recorrer las 22 millas entre los dos pueblos.  Como siempre, me fui al parque donde encontré el panorama del género humano . . . positivos y negativos.  El sábado regresé a Moyogalpa y pasé otro buen rato con el pastor.  Este muestra interés en profundizar los estudios en varios temas—griego, teología, etc.  Si el interés continúa después de mis primeras clases, es posible que haya una semana de clases intensivas para él y otros pastores en la isla, y dudo que llegaré a Masaya o a otro lugar en este viaje.  Fue fascinante como el Señor me trajo a este lugar en febrero cuando fue mi intención el pasarlo de largo.  Sin embargo, el imán de la voluntad positiva me siguió atrayendo y manteniendo aquí.  No es mi función andar explorando la jungla, buscando convertir a todos, cuando enfrente de mi nariz hay creyentes saboreando la Palabra de Dios y en particular, pastores positivos que les hace falta comida que servir a las ovejas que el Señor les ha dado.  No hay prisa.  El director de este tour es Su Majestad Jesucristo. Mi función es muy sencilla, solamente estudia y sirve lo estudiado . . . crece y crece . . . goza cada minuto del crecimiento . . . sin preocupaciones y prisas . . . solamente estudia y enseña.  Él provee todo, los recursos y los oyentes. 

A mí nunca me ha gustado la imagen de un misionero. Lo que es más, yo nunca pensé que terminaría siendo uno. Yo siempre tenía la impresión de un individuo que andaba por todos lados con su cara sonriente, diciendo palabritas santas, contando bautizos y buscando cash. (Si mis cuates me vieran ahora, que carcajadas habría).  El único que me ha comunicado la correcta función de un misionero es mi Coronel, mi pastor. No hay un solo día que pase sin que yo escuche una clase en cinta de sus enseñanzas.  El día de hoy, casi seis años después de haber sido asignado a esta honorable función, yo les puedo afirmar que no la cambiaría por ninguna otra. Que increíble posición es ésta cuando la vives de acuerdo al diseño original.  

Hasta la próxima . . .


Masaya, Nicaragua . . . 1 de junio, 2004 

La mini-conferencia de Ometepe tomó lugar el 28 de mayo y el tema principal fue la "Espiritualidad como un Absoluto."  Este tema, como siempre, provocó algunas preguntas con relación a la producción cristiana y el crecimiento espiritual; preguntas tales como “¿Es pecado el beber vino?”  “¿Que es el discipulado?” y otras más.   El próximo viernes, 4 de junio, continuaremos el tema a mi regreso de Masaya, un tema que es importantísimo y critico para el creyente.   

El viaje redondo en el ferry a Ometepe es sumamente placentero.  Te puedes dormir, leer, ver el bellísimo paisaje o escuchar una clase de Biblia durante la hora que toma el cruzar. Aquellos Ticos que quieran ver algo hermoso, ¡esta es su oportunidad! Nicaragua es un país hermosísimo y su gente hace honor a su belleza. 

Una vez en Rivas, esa noche tuvimos una clase en la casa de la familia Grillo en donde el hambre por la Palabra es evidente. Como algunos de ustedes saben, estamos estudiando "El Plan y Esencia de Dios"  Nuestro estudio esa tarde se centró en "El Decreto Divino" siendo este una expresión de los atributos de la esencia de Dios.  

El sábado 29 regresé a Masaya para continuar el proceso de evangelización en esta área.  Como siempre, un número de gente se acerca para recibir “las buenas noticias” de la salvación en el parque central y tendré el placer de seguir proclamándolas hasta el jueves. El principio básico en la evangelización que hemos estudiado es que Dios proporciona los oyentes y no tenemos que empujarnos a la burbuja de intimidad de otras personas para cumplir con el privilegio de, 

Así que, somos embajadores en nombre de Cristo; y como Dios os exhorta por medio nuestro, rogamos en nombre de Cristo: ¡Reconciliaos con Dios!  Al que no conoció pecado, por nosotros Dios le hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él. (2Co. 5:19, 20) 

Lo que sí es importante es estar listo a comunicar con PRECISION el mensaje divino. 

El día 4 de junio, tempranititito estaré en la carretera esperando el “Rivas Expreso” que viene de Managua, el cual me dejará en la intersección de San Jorge en donde tomaré un taxi que me llevará al galope para abordar el “rápido” a Ometepe. Este toma media hora en lugar de una hora del ferry para llegar a la isla.  Una vez en Ometepe nos ahondaremos de nuevo en la fascinante materia de la espiritualidad, dejando algo de tiempo para  preguntas.  Tendré que salir a tiempo para abordar al “calmado ferry” de las 12:30, yéndome de regreso hacia San Jorge y Rivas.   

¿Qué mejor manera de concluir este viaje el viernes en la noche que estudiar de nuevo, en la casa de los Grillos, “El Decreto Divino” – el magnifico Plan y provisión perfecta?   

El sábado, otra vez, a la carretera para abordar el lujosísimo Tica Bus que me regresará a Costa Rica en donde veré de nuevo a mi esposa.  Un poco de descanso y tendré el gusto de comunicar “las riquezas de Su gracia” a los estudiantes Ticos 

Resumiendo, no cabe duda que hay muchos Nicas que creen en Cristo y entre ellos hay muchos que quieren conocer más en cuanto a Dios.  Sin embargo, la pregunta para todos nosotros siempre es: ¿Cuánto y con cuanta frecuencia?  Nuestro Señor Jesucristo lo dijo muy claramente en  dos pasajes: 

“No solamente de pan vivirá el hombre, sino de cada palabra que procede de la boca de Dios” (Mt. 4:4).
 

“Si permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis estudiantes, y conocerán la verdad y la verdad los hará libres.” (Jn. 8:31-32).  

Un Saludo para Todos,
Armando


NICARAGUA . . . 16 de mayo al 6 de junio, 2004

Parece ser que cada viaje a Nicaragua trae nuevas realidades.  La lluvia . . . esta es la nueva realidad.  ¡En esta ocasión la deshidratación no ha sido un problema!  Durante mis dos primeros viajes no hubo una gota de lluvia.  Ahora, lo único que sucede es lluvia y lluvia y lluvia, y en Rivas eso significa que la electricidad viene y se va durante el día y durante la noche.  Normalmente, cuando viajo, yo me comunico con mi familia a través del Internet, pero ahora, por la continua falta de electricidad, tienen la oportunidad de descansar en la fe.  Es muy sencillo, cuando llueve se va la luz.  La semana pasada, dos casas de adobe se vinieron abajo por el peso del agua en sus techos.  Ahora no tengo que preocuparme por bañarme con agua fría para refrescarme sino de secar mis sandalias de cuero que a menudo están empapadas.  

¡Pero a diferencia de la luz, la voluntad positiva no se ha suspendido por las lluvias! En la casa donde he estado enseñando el plan y la esencia de Dios diariamente, la consistencia es firme.  No ha sido fácil,  pero la provisión nunca ha faltado.  Hemos tenido nuestras clases a la luz de una lamparilla de emergencia que llevo en mi mochila y nos hemos tenido que meter a la casa para no empaparnos en la terraza.  ¡Pero la Palabra fluye!  

Aunque siempre hay oportunidades para presentar las buenas noticias de la salvación, este tercer viaje se ha caracterizado por una consistente enseñanza de la Palabra de Dios, construyendo palabra sobre palabra, precepto sobre precepto.  Cada viaje, algunas de las plantitas desaparecen, y el rebaño se reduce a venir a ser de los "pocos" de la parábola, los cuales se distinguen de las masas de cristianos, por un deseo insaciable por conocer lo que Dios dice en cuanto a Su plan y en cuanto a sus vidas. 

Lo que ha florecido en este viaje ha sido el interés por parte de los pastores de la Isla de Ometépe, en particular, el que ha estado recibiendo cassettes y publicaciones.  He pasado una buena parte de tres días con él en esta semana pasada.  Voy a dar una mini-conferencia el viernes, 28 de mayo y otra vez el miércoles, 2 de junio.  Ese es el diseño divino para un misionero.  Si los pastores se orientan a la gracia y se alinean al plan protocolo de Dios, entonces lo único que tengo que hacer es darles suficiente material para que yo continúe al próximo “campo de siembra,” donde quiera que este sea. 

Esta semana estaré viajando a una nueva área, Masaya.  Masaya es una ciudad de artesanías al norte de Rivas, más allá de Granada pero antes de la capital, Managua.  ¡Ya veremos lo que el Señor tiene planeado!
 

COSTA RICA . . . Mi Casa  

A pesar de mis impresiones favorables de Nicaragua y su gente y las oportunidades que he tenido de sembrar la Palabra de Dios y de observar la cosecha, regándola y viéndola crecer, el regreso a Costa Rica es el regreso a casa.  Me toma un par de días el reorientarme y descansar para regresar a mi rutina diaria de estudiar y enseñar.   

Inicialmente yo empecé enseñando en las cárceles de Costa Rica y todavía enseño en una forma regular en La Reforma, San Rafael, y Virilla.  Algunos de los hombres han estado estudiando conmigo ya por años.  Las clases semanales duran entre una hora y media hasta tres horas, además de recibir clases de Biblia grabadas, publicaciones, y doctrinas para que estudien durante la semana.   Siempre gozo al recordarles que ellos son mucho más libres, a través de la doctrina en sus almas, que la mayor parte de la gente sueltos en las calles.  Puedo ver el centelleo en sus ojos cuando les digo que la doctrina Bíblica que circula en sus almas puede ser la base, no solamente para su propia prosperidad, pero también para la preservación  y prosperidad de su nación, Costa Rica.  Pues Dios honra Su Palabra, no importa el recipiente de barro donde está se encuentre. ¡Increíble

También enseño el libro de Efesios dos veces a la semana en una casa arriba de un taller de reparación de automóviles.  Yo empecé a enseñar arriba del “Taller” en la primavera del 2000.  ¿Cómo empezó esto, preguntarán ustedes?  En medio de una tormenta, cuando me dirigía hacia nuestra cabaña en la montaña, la faja del alternador de mi coche se rompió.  No pudiendo continuar la cuesta, había solamente una calle que podía tomar para empezar a bajar.  Una vez bajando, lo primero que vi del lado izquierdo, fue una señal que decía “Taller Miranda.”  Algunos en la clase que hoy imparto en ese lugar habían estado orando por alguien que les enseñara doctrina ortodoxa en una forma regular . . . no emocionalismos, sino enseñanza doctrinal pura.  Una vez en el taller, uno de los dueños notó en la parte trasera de mi auto una pizarra con versículos escritos.  Una faja de alternador y cuatro años después, hay unos creyentes fuertes como una roca, tomando la Palabra en una forma regular, habiendo atraído a otros a escuchar el evangelio y la enseñanza doctrinal.  

También está el Parque de la Paz, donde entre pelotas de fútbol, gritos, policía del parque a caballo, niños resbalándose en un monte en sus cartones, bicicleteros, corredores y vendedores, en un kiosco, se deja oír cada domingo en la mañana “La palabra de Dios es viva y eficaz" (He. 4:12).  Esta es la primera clase en donde hay una clase para los niños.  Los que asisten regularmente lo han hecho ya por tres años.  

Como se pueden dar cuenta, la voluntad positiva de los Ticos es un tesoro para mi, siendo el hecho que día tras día han permanecido positivos a la Palabra de Dios y a Su plan para sus vidas.  Yo tengo muchas memorias inolvidables de las horas y horas de clases que he tenido con ellos, de su persistencia y de esos ojos que destellan esa señal que acaban de entender algo por primera vez.  Por todas esas razones, siempre me aseguro cada vez que viajo a Nicaragua, que las tropas estén ampliamente aprovisionadas con cassettes, material impreso y los recuerdo constantemente ante el “Trono de la Gracia.”


NICARAGUA . . . 28 de marzo al 13 de abril, 2004

Mi “Nicaragua 2” fue un viaje en donde yo ya me podía acomodar a un horario más cómodo para “estudiar y enseñar” que, por cierto, es lo más delicioso de esta embajada.  El clima en el primer viaje estuvo caliente pero durante este estaba ardiendo.  La única forma de mantenerme fresco era tomando regaderazos continuos y teniendo el ventilador muy cerca de mi.   

Una vez instalado, fui a visitar a la “Doña,” la señora que en el viaje anterior me había invitado a enseñar en un “hall” de su casa.  Cuando me vio se le alumbró la cara.  Con esa expresión me di cuenta que ya había leído las publicaciones y escuchado las cintas.  Así empezaron las clases del “Plan y la Esencia de Dios.”  En un principio, yo iba a estar enseñando tres veces a la semana, sin embargo, ellos me pidieron que si les podía enseñar todos los días “para que no se les olvidara lo que acababan de aprender.” 

A la mañana siguiente me embarqué hacia la isla para visitar al pastor con el que había hecho contacto en mi primer viaje y a quien le había dejado material para estudiar.  En esta ocasión me fui cargado con 40 clases en cassettes.  El pastor, que por cierto me recibió entusiasmado y feliz de las provisiones que yo le había traído, me comunicó que había estado compartiendo la información con otros pastores de la isla y se había quedado sin nada.  “Me saquearon los otros pastores,” me dijo.  Lo dejé bien aprovisionado y le dije que nos veríamos de nuevo en cinco semanas.   

Durante este viaje, el parque de San Jorge se convirtió en una clase para niños.  En una de mis visitas al parque, un niño corrió a mí con una pelota de fútbol en sus manos, y caminando él hacia atrás, enfrente de mi, me dijo en voz excitada, “Todavía me acuerdo de lo que me dijo,” y corrió de nuevo al campo a jugar.  Yo le había presentado las noticias de la salvación en mi primer viaje.  Cuando regresé al día siguiente, él estaba ahí, acompañado de otros niños que se unieron al grupo. En los próximos días ellos recibieron información sobre el plan de Dios y Su maravillosa gracia para el género humano y para cada uno de ellos, en particular.  Sus edades eran entre los 9 y 12 años.  Hay algo muy especial en el enseñar a niños.  Son tan frescos, tan nuevos y como esponjas.  

Mi clase en el parque de Rivas continuó, pero empecé a observar lo que es usualmente inevitable, unos dejaban de venir un día, otros otro día . . . el principio del fin.  Seguían viniendo esporádicamente y su entusiasmo era genuino, pero el proceso de prioridades había empezado y solamente ellos podían determinar su futuro.  Lo que había sido su prioridad numero uno en los primeros días pasó a ser de segunda y de tercera en importancia.  Esta realidad nos es relatada por nuestro Señor muy claramente en Mateo  13, en donde nos explica como las distracciones y las tentaciones y los apetitos y las presiones de la vida rompen nuestro paso hacia la cima del descanso en Él.  Si nosotros permitimos que las presiones de este mundo tomen nuestra atención, nosotros seremos testigos de nuestra propia destrucción.  Si una persona después de la salvación se mantiene positiva, percibiendo y aplicando la Palabra, esa persona tendrá todas las provisiones necesarias para mantener su paso, no importan las tentaciones y adversidades.  Esa persona escalará montañas para escuchar una clase de Biblia de su comunicador.  Lo más importante en su vida será ese momento en que está cara a cara con Su Dios y Salvador a través de la información enseñada por su pastor-maestro.  El placer de su vida será el escucharlo, sea en su presencia o en un cassette.  Una cosa si es cierta; el camino de la gracia y la verdad es utilizado solamente por unos pocos, no porque Dios no haya provisto para todos, sino porque muy pocos están interesados en Sus provisiones.  Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la destrucción, y son muchos los que entran por ella.  Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y son pocos los que la hallan.” (Mt. 7:13, 14)  Este versículo se aplica principalmente a la salvación pero tiene aplicación a la vida del nacido de nuevo.  Mi función es la de estar siempre preparado para servir el banquete y que los oyentes escojan su “camino.” 

Partí a Costa Rica un poco antes de lo planeado, el día 13 de abril, en lugar del 18, dejando a las tropas - la clase en la casa de Rivas, las clases en el parque y la Iglesita de Ometépe – bien aprovisionadas para su estudio personal hasta mi regreso.  Yo estaba cansadísimo, desorientado y teniendo problemas de concentración.  Cuando llegue a Costa Rica, me di cuenta que en el calor intenso, yo no había estado tomando suficiente liquido y como resultado estaba en un estado de deshidratación.
 

NICARAGUA . . . febrero 7 a febrero 28, 2004

El momento de dejar Costa Rica, la base de operaciones por cinco y medio años, había llegado.    Después de haber enseñado cientos de clases, distribuir más de 10,000 cintas de clases impartidas y quien sabe cuantas publicaciones, concluí que la hora de plantar semilla en otros lugares de Centro América había llegado.  Por lo cual, después de asegurarme qué todos los estudiantes contaban con las suficientes provisiones de cintas y material imprimido inicié la marcha! 

Próxima parada, Nicaragua!   

Con mi equipaje lleno de publicaciones, cassettes y materiales necesarios para mi propio estudio y con pizarra colgada al hombro, subí a mi Tica Bus con destino a Granada, Nicaragua. No me pregunten, ¿Porqué fue esa tu primera parada?  Granada es una ciudad hermosa, preservada al estilo del siglo 19, frescamente pintada en colores pastel y una ciudad sumamente turística.  Desgraciadamente, lo que no encontré en Granada fue voluntad positiva hacia la verdad, por lo menos, no en este viaje.      

Después de tres días, abordé un bus para Rivas, Nicaragua.  En Rivas, la mayoría de la gente transita a pie o en  bicicleta.  Los taxis, además de autos, son bicicletas con un asiento de pasajero enfrente o carretas de caballo. 

Cuando llegue a Rivas y estaba registrándome en una casa de huéspedes, todo el pueblo estaba alborotado.  Un muchacho había arrebatado la bolsa de una joven y se podían oír los gritos de todo el mundo.  Una muchedumbre se dirigió corriendo, en bicicleta, o por coche para agarrar al ladrón.   Lo enclavijaron a la tierra hasta que llegó la policía. 

Con esto como mi presentación y lienzo de Rivas, dejé mis cosas en el hospedaje y me dirigí al parque central con pizarra al brazo y Biblia en mano. Llegué como al medio día.  Normalmente cuando llego a un parque, cuelgo mi pizarra en un árbol, y habiendo escrito algún pensamiento como, “Todo ha sido pagado,” me siento en una banca o en la tierra, escuchando una cinta o leyendo algo interesante, esperando a que los “oyentes” se vayan acercando.  Ese día, con pizarra todavía en mano, me acerqué a un pequeño grupo de jóvenes y les pregunté si les gustaría una clase de Biblia bien condimentada.  Sin ni siquiera pensarlo, ellos contestaron, “Claro.”   Este fue el principio del principio.  Rivas nunca será la misma, pues muchos han sido expuestos y respondieron al mensaje de la salvación provista por Jesucristo, al igual que a la “leche” de la Palabra de Dios!  La primera respuesta positiva en este lugar vino de gente joven que fluctuaba entre los 18 a 25 años de edad.  Después de responder al evangelio, estaban hambrientos por la Palabra, deseando recibirla diariamente y en ocasiones hasta dos veces al día.  Así que, cada tarde a las cinco, yo llegaba al parque, colgaba mi pizarra en un árbol y esperaba que la voluntad positiva llegara a comer – los jóvenes, el frutero de la esquina, el paletero con su carrito campanero y otros transeúntes se juntaban para escuchar. 

Durante este viaje visité también San Jorge, una pequeña población a las orillas del lago Nicaragua, a cinco kilómetros de Rivas, y de ahí a la isla volcánica de Ometépe, a la cual se llega en una hora por medio de lancha o ferry.  En San Jorge, localicé el parque, encontré un lugar sombreado, y colgué mi pizarrita.  Habiendo mirado a un joven en una banca cercana, le pregunté si le gustaría una clase de Biblia y así se originó otra clase de Biblia todos los días a las ocho de la mañana con otro hombre que era el jardinero del parque.   

El siguiente domingo, tomé el ferry que va a Ometépe.  Ahí no había parque publico, así que coloqué mi pizarra al lado de la acera.  Terminé dándole las “buenas noticias” de la salvación a unos niños de entre 8 a 12 años, recordando cuando yo enseñaba a niños en “Prep School” de Berachah Church en Houston hace algunos años.  Caminando por la isla encontré en una esquina una iglesíta evangélica, la cual es parte de una misión que originalmente fue fundada por C. I. Scofield para evangelizar y enseñar la Palabra de Dios en América Central.  Habiendo localizado al pastor en un campo de béisbol (actuando como árbitro), me presenté y le dejé suficiente información escrita y en audio para abrirle el apetito.  Unos días antes de regresar a Costa Rica lo visité otra vez y lo encontré leyendo una de las publicaciones que le había dejado, La Oración.  Él me comunicó en dos palabras su voluntad positiva, “¡Que tremendo!”  Le dejé lo que tenía en mano, que ya no era mucho, y le dije que regresaría con más en unas semanas. 

En este viaje, encontré una respuesta positiva en todos los lugares que visitaba.  La mayor parte eran no-creyentes – guardias en edificios, choferes de taxi, peatones en las calles, pasajeros en el ferry a Ometépe, gente en los parques, vendedores ambulantes.  En cada circunstancia imaginable encontré que la semilla de las “buenas noticias” echó raíz con el consecuente entusiasmo de aprender más de la Palabra de Dios.  Sin embargo, yo sabía que algunas de esas semillas germinarían y crecerían y otras no, como nos lo relata la parábola del sembrador, directamente de los labios de nuestro Salvador.  Un comunicador debe siempre tener cuidado de no poner sus ojos en los oyentes y de no engolozinarse con la respuesta positiva o desilusionarse con su rechazo, sino solamente mantener sus ojos en el Rey de quien él es un heraldo. 

La última noche antes de regresar a Costa Rica, tuve el placer de presenciar una pintura de todo el viaje - la gracia de Dios, el evangelio, la Palabra de Dios y Su plan perfecto.  Y como escribí más tarde, 

“Cuando regresé esa tarde a Rivas, yo estaba cansadísimo! Mi viaje estaba llegando a su momento final, pero todavía me faltaba una clase mas a las 5:00.  Llegué temprano y me senté en una banca a leer algo, casi esperando que nadie se presentara para poder irme a empacar y a mi cama.  Pero de repente, bicicletas empezaron a llegar de todos lados, hasta el paletero estaba en línea, formando un semicírculo a mi alrededor.  ‘¿A que hora empieza la clase?’ preguntaban. Mas tarde los estudiantes empezaron a llegar.  Mi energía fue tremendamente refrescada y tuvimos una gran clase.  Yo quería dejarlos con un mensaje que los ayudara durante mi ausencia, así que les enseñe los diez solucionadores.  Al final de la clase, repartí algunas publicaciones a las caras nuevas en el grupo y una Señora muy distinguida se dirigió a mi diciéndome, ‘Yo tengo un “hall” muy grande en mi casa.  Sería un honor para mi si usted enseñara ahí.’  Yo le dije que primero ella debía de asegurarse bien de lo que yo enseñaba.  Me dio su dirección y esa noche le llevé una batería de clases en cassette para que las escuchara mientras yo estaba en Costa Rica.”

 

Viendo a Nicaragua, veo una nación apaleada y en pobreza y un pueblo que ha sufrido siempre, pero a pesar de eso, son industriosos, persistentes y limpios, con un gran sentido del humor.  Encuentro que la mayoría están DISPUESTOS a escuchar la Palabra de Dios y responden positivamente.
   
 

[ Regresar ]